Azulejos mejicanos
Los azulejos mejicanos de cemento o azulejos mejicanos son azulejos de diseño, únicos de Méjico. Se los puede reconocer por sus diseños vivaces y simples.
Los azulejos mejicanos de cemento son una gran manera de lograr la decoración hogareña que usted quiere, alegrando el ambiente. Las baldosas mejicanas de Talavera, graciosamente hechas y pintadas a mano, poseen una selección de colores y patrones tal, que permite crear un estilo personal. Port-U-palace ofrece un espectro completo de azulejos mejicanos de alta calidad que atrapará su imaginación. Nuestros azulejos mejicanos y azulejos de piedra natural satisfacen los estándares de excelencia más elevados. Las dimensiones estándar de los azulejos mejicanos para pared son 10x10cm, aunque también están disponibles en 5x5 y 15x15cm. Los azulejos son, por lo general, rectangulares. El tiempo promedio que le dedica un pintor a un azulejo mejicano es de aproximadamente 30 minutos. Esta labor se traslada, lógicamente, a los costes por azulejo. El precio promedio de los azulejos mejicanos para pared es de: entre 2 y 4 USD por azulejo para azulejos decorados y 1 a 2 USD para azulejos unicolor o sin patrón.
Talavera es la palabra usada para describir reproducciones religiosas de China y sus vasijas de barro cocido, realizadas en el pueblo español de Talavera de La Reina, cuyos artesanos contribuyeron enormemente al conocimiento mundial de la cerámica fina a través de los siglos. Los azulejos mejicanos para pared y piso se hacen de barro cocido en una forma de mayólica, en referencia a todas las formas de cerámica esmaltada hecha a mano. Primero se desarrolló en la antigua Mesopotamia y Egipto, perfeccionándose después en China, donde se volvió muy popular. La artesanía de los azulejos mejicanos se usó en España en el siglo trece, desarrollándose por siglos bajo la influencia del régimen morisco. En Méjico, este estilo se remonta al siglo dieciséis, en la época colonial, siendo introducido en ese país por los artesanos agremiados de España. Actualmente, el azulejo mejicano de Talavera rememora la heterogénea herencia cultural del este.
Para hacer azulejos mejicanos para pared y piso, se mezclan dos tipos de arcilla, remojando esta mezcla en agua para mejorar su calidad y flexibilidad. El alfarero extrae el agua y filtra la arcilla mezclada para eliminar todas las impurezas. Esto resulta en una pérdida de aproximadamente el cincuenta por ciento del volumen original. Entonces, el alfarero trabaja la arcilla pisándola con sus pies para eliminar todas las burbujas de aire, confiriéndole a la arcilla de los azulejos mejicanos una mejor uniformidad y consistencia. Acto seguido, la coloca en piezas sobre un torno, o en moldes, dejándola secar (ocho a doce semanas). Las piezas se cuecen en un horno a 850C, lo que transforma la arcilla coloreada en el conocido ladrillo cerámico coloreado, también conocido como jahuete. Tras este proceso, los azulejos mejicanos se sumergen uno por uno en un abrillantador cerámico, para darles su color y brillo característicos. En esta etapa, cada pieza es embellecida con pigmentos minerales. Finalmente, se los vuelve a cocer en el horno, esta vez a 1050C.
Los azulejos mejicanos de cemento constituyen la vanguardia, a la hora de dar brillo a su cocina, revivir su baño y embellecer toda su casa.






